OTTO RIVERA: LA VOZ QUE EL TIEMPO NO HA PODIDO SILENCIAR
OTTO RIVERA: LA VOZ QUE EL TIEMPO NO HA PODIDO SILENCIAR
A 31 años de su partida, su legado sigue educando generaciones
Este 5 de junio se cumplen 31 años del fallecimiento de una de las figuras más trascendentales de la comunicación dominicana: Otto Rivera, legendario locutor, educador, radiodifusor y fundador de la Escuela Nacional de Locución.
Nacido en San Pedro de Macorís el 6 de julio de 1931, Otto Rivera dedicó su vida a elevar la locución a la categoría de profesión, formando generaciones de comunicadores que hoy continúan llevando su enseñanza a cabinas de radio, estudios de televisión, escenarios y plataformas de comunicación dentro y fuera de la República Dominicana.
Su nombre quedó grabado para siempre en la historia de la radiodifusión nacional gracias a una trayectoria impecable de más de tres décadas, reconocida con importantes distinciones, entre ellas el prestigioso Micrófono de Oro, otorgado por el Círculo de Locutores Dominicanos, así como La Cotorra, considerado el máximo galardón de la ciudad de Santiago de los Caballeros.
Pero detrás del maestro respetado por miles de estudiantes existía también un ser humano extraordinario.
Quienes tuvieron el privilegio de conocerlo recuerdan a un hombre alegre, espontáneo, amante de la vida y profundamente comprometido con la educación. Era capaz de convertir cualquier conversación en una lección y cualquier momento cotidiano en una experiencia inolvidable. Enseñaba dentro y fuera de las aulas. Corregía una palabra mal pronunciada con el mismo entusiasmo con que celebraba los logros de sus alumnos.
Otto Rivera entendía que la comunicación iba mucho más allá de hablar correctamente. Para él, la palabra era una herramienta de transformación social, una responsabilidad y un acto de respeto hacia quienes escuchaban.
Muchos conocieron al profesor Rivera. Otros conocieron al locutor. Pero pocos tuvieron la oportunidad de conocer al padre, al abuelo y al hombre que dedicó gran parte de su vida a formar seres humanos antes que profesionales.
Su legado continúa vivo a través de sus hijas Marilyn Rivera, Kenia Rivera, Ada Rivera, Arianna Rivera y Karina Rivera, quienes conservan con orgullo la memoria y las enseñanzas de quien fue mucho más que un referente de la comunicación.
De manera especial, su hija, Karina Rivera, siguió sus pasos en el mundo de la locución y la comunicación. Locutora profesional, maestra de locución, productora audiovisual y reconocida en los medios como "La Súper Productora", Karina ha construido una destacada trayectoria propia sin olvidar jamás las enseñanzas recibidas de su padre.
Actualmente, Karina Rivera forma parte fundamental de Bonches Latinos Media Group y LATINOS TV NY, donde se desempeña como Directora de Producción y Programación, aportando su experiencia, creatividad y liderazgo en cada proyecto que desarrolla.

Para quienes formamos parte de esta familia mediática, constituye un verdadero honor compartir cada día con una profesional que representa la continuidad de uno de los legados más importantes de la comunicación dominicana. En cada producción, en cada transmisión y en cada nuevo proyecto, encontramos reflejados valores que Otto Rivera defendió durante toda su vida: la disciplina, la excelencia, el respeto por la palabra y el compromiso con la formación de nuevas generaciones.
Treinta y un años después de su partida física, Otto Rivera sigue presente.
Sigue presente en cada estudiante que alguna vez pasó por las aulas de la Escuela Nacional de Locución.
Sigue presente en cada comunicador que aprendió a respetar el micrófono.
Sigue presente en cada profesional que comprende que comunicar no es simplemente hablar, sino conectar con el alma de las personas.
Porque las grandes voces nunca mueren.
Y porque existen hombres cuya obra es tan grande que el tiempo jamás logra silenciarlos.
Otto Rivera (1931-1995)
Maestro. Educador. Locutor. Formador de generaciones. Leyenda de la comunicación dominicana.

